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Ami
Charitan, ingeniero agrónomo de la firma Netafim, invitado
por Regaber, sus representantes en España, ofreció
una conferencia titulada "Últimas ten-dencias
en el riego de plantas leñosas" en la Escuela
Universitaria de Ingenieros Técnicos Agrícolas
de Valencia.

El
riego por goteo es una técnica generalizada tanto para
cultivos hortícolas como para leñosos, que surgió
como respuesta a la falta de agua entre
otros problemas

El
riego por goteo es una técnica generalizada tanto para
cultivos hortícolas como para leñosos, que surgió
como respuesta a la falta de agua entre
otros problemas (disponibilidad,
Coste,...), a problemas en suelos de mala calidad (calcáreos,
salinos,...) o a problemas de calidad del agua (salinas, residuales,
...). Asimismo, presenta la ventaja de que se puede abonar
al mismo tiempo que se riega (fertirrigar). Este
sistema, frente al tradicional riego a manta, permite mantener
una hume-dad relativa alta en el suelo sin perder oxígeno,
ya que el agua fluye mediante un patrón capilar, no
como el sistema clásico, en el que la capa de agua
que se aplica actúa como un pistón que expulsa
el aire del suelo. Además, si se realiza fertirrigación,
se consigue un suministro adecuado de agua y mine-rales para
la planta.
En
las plantaciones en riego por goteo, las raíces forman
dos partes diferenciadas. Por un lado debajo del gotero, se
sitúan gran cantidad de raíces finas, que representan
la mayor parte del sistema activo y que depende de cómo
se realice el riego. Otra parte corres-ponde a las raíces
estructurales, más gruesas y más profundas,
cuyo desarrollo depende, sobre todo, de la genética
de la planta. En contra de lo que pudiera pen-sarse, el hecho
de que el sistema radicular sea menor y se ocncentre en la
zona del bulbo mejora la eficiencia, porque se reduce el gasto
energético de mantenimiento de las raíces y
el transporte de energía a la parte subte-rránea,
por lo que aumenta el crecimiento de la parte aérea.
En
definitiva, el riego por goteo limita la dependencia que la
planta tiene del suelo, puesto que se tiene un mayor control
de la humedad, nutrición, salinidad y aireación.
En el caso de los cultivos hortícolas,
se ha ido más allá de la simple fertirrigación
mediante el uso de invernaderos y de técnicas de cultivo
sin suelo, en las que la dependencia del suelo es nula. Las
últimas técnicas ensayadas por Charitan en plantas
leñosas siguen esta tendencia.
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Un primer paso
consiste en la realización de dos zanjas paralelas
de 20 x 50 cm a cada lado de las filas de frutales en plantaciones
que presetan diversos problemas de calidad del suelo o del
agua. Estas zanjas se recubren con manga textil y se rellenan
de roca volcánica. Encima, se coloca el tubo con goteros
a 30 cm, pues la roca presenta una baja conductividad y se
recubre con plástico. Con ete sistema se han conseguido
resultados espectaculares: caquis, mangos, nectarinas, uva
de mesa con problemas de aireación, suelos salinos,
clorosis férrica, etc. Aparte de la roca volcánica,
puede usarse igualmente perlita, coco, compost, etc. que presentan
un fácil manejo y una mejor capacidad de retención
de agua, lo que permite reducir el volumen de la zanja.
El paso siguiente
es realizar la plantación directamente sobre la zanja
y poner uns sola línea de gotero. Este sistema está
en pruebas y todavía no se ha ajustado el volumen de
sustrato que hay que utilizar. Otra de las pruebas realizadas
por Ami Charitan consiste en plantar vides en sacos de perlita
de 7 litros, en los que se sitúan dos goteros. A través
de este método se han conseguido muy buenos resultados.
Otra línea
de investigación que se sigue, se centra en intensificar
la aplicación del agua y los minerales, sin añadir,
en este caso, ningún tipo de sustrato, con lo que se
obtienen muy buenos resultados. Para ello, se recomienda espaciar
menos los goteros, colocar más goteros por árbol,
aplicar un caudal menor por gotero y acortar los intervalos,
realilzando entre dos y seis riegos por día. Con este
sistema se ha pasado de 45 t de nectarinas por Ha a 60-70
t, de 10 t de mango a 30-40t o de 57 t. de uva de mesa por
Ha a 77 t.
¿Qué
está ocurrieno en estos casos? Al reducir el caudal
nos aproximamons al índice de conductividd hidráulica,
aumentando el flujo capilar y reduciéndose el flujo
por gravedad. El bulbo húmedo se aplana, con lo que
la estructura de la raíz también se aplana y
queda más cerca de la superficie, donde el suelo está
más aireado y es más fértil. Además,
al regar durante más horas, las raíces se lavan
de forma continuada y se evitan situaciones de estrés,
como las que padecen las raíces más pequeñas
en las horas de mayor calor.

Al
intensificar la aplicación del agua y los minerales,
sin añadir ningún tipo de sustrato se obtienen
muy buenos resultados

El desarrollo
de estos sistemas implica un mayor control y monitorización
del riego, ya que el margen de maniobra se reduce. Los niveles
de seguimiento deben ser altos y se hace necesario obtener
información directamente de nuestro campo y no de fuentes
externas, como pueden ser los servicios de extensión.
Es interesante llevar un control informatizado conforme el
riego se hace más eficiente
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