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V.
Lladró. VALENCIA
La
sociedad de riegos que preside Rafael Vidal ha dado un paso
de gi- gante: ha pasado de la azada a la más sofisticada
tecnología informática que existe hoy en día
aplicada al control y manejo integral del riego localizado
y la fertilización, con una inversión que ha
sido subvencionada al 40% por la Consellería de Agricultura.
Unas 1.000
Hanegadas, en 45 par-celas de otros tantos propietarios, han
podido convertirse, así, en una explotación
única, donde la aplicación del agua y los fertilizantes
es realizada por una sola persona que comanda un or-denador
PC, siguiendo siempre las indicaciones de cada propietario,
en función de las distintas variedades, edades y estado
vegetativo.
Miguel
y Fernando Pous (de la firma instaladora Riegos Pous, de Xe-raco),
y Juan José Bellod (de la empre-sa Regaber, suministradora
de diver-sos materiales de riego y control del agua), han
explicado a LAS PROVIN-CIAS, que el funcionamiento del sis-tema
es de lo más sencillo, a pesar de que cuenta con la
más moderna tec-nología disponible en el mercado
para gobernar una red de riego a distancia, y su colocación
no ha supuesto para los agricultores más que un gasto
su-
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pletorio de entre cinco y diez mil pese-tas por hanegada sobre
la inversión media en la red de agua y sistemas habituales
de fertili-zación y medida de consumos.
Lo más curioso de todo
es que el "regador" actual, Arturo Talens, es hijo
del anterior, ya jubilado, ocupan-do el puesto de su padre
merced a su reciclaje informático.
El proyecto,
redactado por el téc-nico Vicente Ferrer, de Sueca,
ha re-suelto una orografía difícil en el valle
de Massalari con la centalización de grupos de contadores
e hidrantes y una condición eléctrica de baja
ten-sión que circunda el perímetro con cuatro
cables: dos para alimentación de la red y dos para
el comando de apertura y cierre de las válvulas y pa-ra
lectura de contadores.
La centralización
de todos los da-tos y todas las órdenes en la caseta
donde está el cabezal de filrado y fer-tilización
es posible gracias a los nue-vos procesadores israelíes
Sapir, que utilizan unos programas muy pensa-dos para las
aplicaciones necesarias en el campo y a unos costes óptimos.
El agua empleada
es del pozo Ra-conás de la comunidad, cuyo caudal se
acumula en una balsa de unos siete
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millones de litros de capacidad. Los filtros son autolimpiantes,
del tipo SKS, y la fertilización se inyecta se-gún
parámetros prefijados para no rebasar valores máximos
de conducti-vidad eléctrica y
de pH del agua que se aplica.
En función
de los datos de evapotranspiración que facilita la
Consellería de Agricultura, y de las orientaciones
propias de cada técnico particular, cada propietario
de las parcelas de esta sociedad comunica al regador la cantidad
de agua que desea para un determinado periodo de tiempo y
si la quiere sola o con abono. El regador introduce los datos
en el ordenador y éste facilita a diario las dosis
indicadas, en turnos de agua sola o con abono, porque hay
por ejemplo, plantonadas cuyos dueños no quieren abonar
todavía. En la pantalla del ordenador se puede controlar
qué parcelas se están regando, cuánto
les falta, si las presiones y caudales están en lo
correcto o manifiestaan roturas o embozos, etc. Puede verse
lo acumulado y al final de mes se totalizan los consumos y
se imprimen los correspondientes recibos para pasarlos por
el banco.
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